Filipinas: un paraíso entre mares y océanos
En algún lugar al este del Océano Pacífico, entre Taiwán e Indonesia, se extiende el pintoresco país insular de Filipinas. La inmensa mayoría de su territorio está cubierto de selvas tropicales de palmeras, orquídeas, banianos, bambú y césped. Naturalmente, la temperatura también es celestial: de 24 a 28 grados centígrados. ¿Qué más necesita para unas vacaciones perfectas?
A estas alturas, las vacaciones en países exóticos como Filipinas son cada vez más populares entre los veraneantes. Sin duda, las excursiones a estas islas son sencillamente inolvidables. Poco a poco, incluso los habitantes de los Estados postsoviéticos empiezan a descubrir este atractivo mundo asiático.
Filipinas se compone de 7.107 islas diferentes para todos los gustos: para un retiro tranquilo para el alma o para unas alborotadas vacaciones de discoteca. El mar y la costa, la flora y la fauna, todo es magnífico aquí. El paisaje es prístino y virgen. Y para los entusiastas del submarinismo activo, no hay mejor lugar en el mundo.
Pero no crea que todo lo que tiene que hacer en Filipinas es bucear y tumbarse en la arena. ¡Es una ilusión! El país cuenta con una infraestructura turística muy bien desarrollada y la variedad de hoteles es tan amplia que se puede encontrar algo para todos los gustos y presupuestos. Los que quieran aburrirse pueden hacer excursiones extravagantes a lugares de interés. Los veraneantes eligen principalmente centros turísticos como Boracay, Mindro, Cebú, Mactan, Panglao, Mindanao y Palawan para sus vacaciones.
Por supuesto, a Filipinas sólo se puede llegar en avión. Los turistas llegan principalmente a Cebú y al aeropuerto Benigno Aquino. Si decide pasar sus vacaciones en estas islas, no olvide traer sus tarjetas de crédito, ya que la mayoría de tiendas, restaurantes y hoteles las aceptan gustosamente.
Unas vacaciones en un país tan exótico dejarán una huella imborrable en su mente. Casi todos los viajeros que han estado una vez en Filipinas están seguros de volver una y otra vez: quizá por las fabulosas olas del océano Pacífico, o quizá simplemente porque es un paraíso para las vacaciones en familia o en grupo.










