Barbados, el paraíso caribeño de la longevidad

Barbados. Si cierra los ojos y pronuncia la palabra, podrá oír los lejanos sonidos del reggae y el jazz, sentir el amargor del ron y el dulzor del azúcar de caña en los labios, sentir el calor del sol tropical en la piel y el frescor del océano Atlántico. Y si abres los ojos.
Es difícil imaginar que durante mucho tiempo fuera una colonia de esclavos. Los primeros habitantes de esta isla coralina eran indios que iban de Sudamérica a Norteamérica. La constante inmigración de tribus y los cambios de población continuaron durante siglos, y en 1536 el navegante portugués Pedro Campos pisó la costa. A partir de entonces, la isla pasó a llamarse Los Barbados, el territorio se dividió en plantaciones y los nativos (caribes) fueron convertidos en esclavos en ellas. En la década de 1620, se produjo un cambio de poder de los portugueses a los británicos. A partir de entonces, los británicos dirigieron la isla, trajeron esclavos -negros y celtas- y consolidaron las pequeñas parcelas -plantaciones- en grandes latifundios. Así se puso en marcha la industria azucarera, que durante mucho tiempo fue la principal actividad comercial. Pero en el último siglo se han producido algunos cambios: en 1966, Barbados se independizó y ahora el turismo es el principal ingreso de este Estado.

Cada año, unas 500.000 personas acuden a este país para bañarse en su mar azul y tumbarse en sus cálidas arenas nacaradas. Pero además de los tranquilos placeres de la vida, esta paradisíaca isla también ofrece vacaciones activas. Puede hacer una excursión al Real Jardín de Orquídeas o al Museo de Barbados. El zoo, la plantación de caña de azúcar y la cueva de Harrison son visitas obligadas. No se limite y haga una excursión a las islas vecinas o practique pesca marítima, submarinismo y disfrute de la riqueza y belleza del mundo submarino. Es sólo una pequeña muestra de lo que ofrece Barbados, pero está claro que hay algo para todos los gustos.
Si hacer turismo no está en su agenda, ¡explore la cocina caribeña! Es una comida deliciosa y variada, a base de marisco, verduras y hierbas. Muchos de los platos son únicos a su manera, ya que algunos ingredientes sólo se encuentran aquí. Por cierto, el ron es uno de los platos favoritos de los lugareños.
Playas blancas como la nieve, mar cristalino, coloridos arrecifes de coral, vegetación exótica, hoteles internacionales, yates de moda y una variada vida nocturna son sólo una pequeña parte de lo que ofrece esta mágica isla.










