Calles rojas de París
Francia siempre ha sido conocida por su espíritu libre de modales y autoexpresión. La mayoría de los turistas masculinos que han pasado sus vacaciones en París han deseado ante todo diversas aventuras y paseos por la ciudad. No es de extrañar, ya que la "dama del amor" local es ya una especie de leyenda y es famosa por su gusto refinado y sus habilidades.
París es la única ciudad que ha sabido combinar el romanticismo y la libre expresión de las necesidades sexuales humanas. Dada esta combinación, resulta una mezcla bastante interesante y ratonera. El Bois de Boulogne, donde los jubilados y los niños juegan durante el día y donde, por la noche, las calles están repletas de parejas de enamorados que se entregan a la naturaleza y no se avergüenzan de sus sentimientos, puede servir de ejemplo.
Por supuesto, cada uno se divierte a su manera. Si los turistas desean una experiencia de carácter más exótico, el Boulevard de Clichy es el lugar indicado. En total, hay varios locales de ocio personal en París. Naturalmente, el primero que hay que mencionar es el cabaret Moulin Rouge, que no sólo es famoso en toda Francia, sino también en el mundo entero. Los sex-shops y miniteatros más pequeños no se quedan atrás. Pero si el cliente quiere placer de primera clase, de ahí las elevadas facturas a pagar.
Por extraño que parezca, no hay muchas prostitutas en las calles de la capital. En su mayor parte, todo el mundo se congrega en los confines de la rue Saint-Denis. Es lo que comúnmente se conoce como la "Calle de la Luz Roja". A menudo, aquí se encuentra un buen número de burdeles clandestinos. Estos lugares pueden ser difíciles de reconocer porque no hay ningún cartel encima de los establecimientos. Pero cualquier turista avezado debería divisar a una chica de fácil virtud, que le indicará la ubicación territorial del burdel.
Para los que tienen una orientación sexual diferente, el ambiente del barrio del Marais es excelente, con todo tipo de entretenimientos para gays y lesbianas.
Siempre es buena idea tener en cuenta las medidas de seguridad e intentar evitar situaciones desagradables. No está prohibida la prostitución como tal, pero siempre existe la posibilidad de que se produzcan diversas redadas policiales. Por lo tanto, es aconsejable que todos los turistas que deseen divertirse sexualmente estén alerta y tomen decisiones sensatas e inteligentes.










