Días festivos en los países islámicos
En el mapa mundial hay 22 países árabes cuyos nativos son musulmanes. Al mismo tiempo, estos países tienen desde hace tiempo un "atractivo turístico". Millones de europeos pasan sus vacaciones cada año visitando Egipto, Turquía, Emiratos Árabes, Marruecos y Jordania.
Las costumbres y el modo de vida de estos estados se han desarrollado a lo largo de los siglos. Todo el proceso se ha llevado a cabo bajo el escrutinio de las leyes islámicas, cuyos principales puntos deben conocer los turistas extranjeros. Incluso con el conocimiento más superficial de la vida y las normas de los musulmanes, es posible relajarse sin problemas y obtener emociones positivas.
En los países islámicos existen normas estrictas de comportamiento en lugares públicos. Aquí todo está sujeto a los tres "no": nada de desnudos, nada de alcohol, nada de deshonra. La actitud hacia el alcohol entre la gente del Islam es la más negativa. Los borrachos despiertan en ellos sentimientos contradictorios, desde el desconcierto hasta la rabia. Una persona ebria sorprendida en la calle puede ser castigada severamente, hasta con la expulsión del país. Si quieres divertirte y beber, es mejor que lo hagas en hoteles o lugares especialmente habilitados para ello. No intentes aplacar a un musulmán con una botella de alcohol: se considera un regalo humillante.
Los aficionados a la fotografía también deben tener cuidado al elegir modelos: en estos países está prohibido fotografiar edificios de importancia estratégica (oficinas gubernamentales, palacios, instalaciones militares), mujeres y hombres con trajes nacionales sin su consentimiento (el Islam prohíbe la representación de seres humanos).
Se presta especial atención a las mujeres de los países islámicos. No intentes ligar con ellas, flirtear con ellas, ni siquiera mirarlas. Esto puede acabar de la forma más desafortunada.
Antes de pasear por antiguos barrios musulmanes, sea consciente de su aspecto. Lo mejor es vestir de forma extremadamente conservadora y cerrada. Por encima de todo, se trata de respetar a los demás, sus costumbres y su cultura. Estas normas no son tan importantes en las zonas turísticas; aquí puedes dar rienda suelta a tus deseos y necesidades.
El turista debe acostumbrarse a que todos los musulmanes ortodoxos reciten la oración cinco veces al día. Pueden hacerlo en cualquier sitio: en una tienda, en la calle, en el trabajo, en casa. Durante este periodo es mejor comportarse en silencio, sin llamar la atención. El Ramadán, día sagrado para los musulmanes, merece una mención especial. Durante esta época es mejor evitar por completo visitar países islámicos. Hay varias razones para ello: durante el Ramadán, los musulmanes no pueden comer, beber alcohol ni divertirse antes de la puesta del sol. En consecuencia, durante el día las calles de las ciudades estarán vacías, pero por la noche habrá celebraciones y festejos con gritos y demás parafernalia. Esto puede ser un inconveniente para los turistas que tienen una rutina diurna normal de vigilia durante el día y sueño por la noche.
Lo anterior tiene carácter meramente consultivo. Para muchos países musulmanes, el turismo es prácticamente la única fuente de ingresos, por lo que están dispuestos a hacer la vista gorda ante muchas violaciones. Los propios musulmanes, en su mayoría, son gente amable. Son muy atentos y respetuosos con sus huéspedes.










